sábado, 28 de mayo de 2011

Después de un trillón de dólares… Dónde va el agua al molino…?

Luego de un año y después de algo más de un millón de millones de dólares de esfuerzo por sacar a flote a las economías europeas en crisis, el sistema financiero y la comunidad económica se preguntan si ante la imposibilidad de Grecia para caminar sobre sus propios pies en materia económica, lo que vendría sería una caída al abismo y un nuevo sacudón financiero, que pondría dudas sobre la sostenibilidad de la recuperación en esa parte del planeta y sus posibles efectos de contagio globales.

El debate es interesante pues de una parte están aquellos que creen que aplicando medidas tradicionales para sanear las finanzas públicas vía reducción del déficit fiscal (en el caso en que el sistema político así lo viabilizara) sería suficiente para sacar a flote a ese país, o si por el contrario, se hace imperativa una negociación (reducción?) forzosa o voluntaria de la deuda, de la mano de una ampliación de los plazos, como única alternativa para sacar adelante a esa nación, evitar una cesación de pagos y sus incalculables repercusiones sobre el Euro, la Unión Europea y eventualmente el sistema financiero internacional.

Esta situación trae a la memoria la crisis vivida en la Argentina a comienzos de la década anterior, la seria inestabilidad política que ella generó, la forma como finalmente se llegó a un "nuevo equilibrio" en ese país etc, etc. El problema es que a diferencia de aquel entonces, las repercusiones de una situación como ésta, no están limitadas a lo que pueda pasar en Grecia...

Los banqueros europeos y demás financiadores de la deuda externa Griega, no la deben estar pasando muy bien. Tampoco los jefes de gobierno de la comunidad económica, mucho menos los contribuyentes, ni qué decir de cómo se sentirán los manifestantes, una vez empiecen a reactivarse las marchas y las autoridades les den una bienvenida similar a la que le han dado en España a los ocupantes de la plaza de Cataluña.

Por lo pronto, ayer la oposición griega ya le que dijo nó a las peticiones del primer ministro sobre nuevas medidas de austeridad fiscal. Por donde va el agua al molino..?

No hay comentarios:

Publicar un comentario